Llegar a la ruidosa ciudad de Ho Chi Minh,no me lleno de alegría precisamente ,pero era inevitable para poder visitar los túneles de la guerra de Vietnam y tener algo de contacto con lo que fue aquella época no tan lejana.
Si hay una profesión que admiro, en las ciudades asiáticas ,es la de electricista.¿Cómo pueden arreglar algo con tanto cable?
A unas dos horas en bus desde Ho Chi Minh, se encuentran los túneles de Cu chi,una red de 220km de longitud de túneles laberínticos ,que fueron la pesadilla de los soldados americanos,desde donde eran atacados sin saber por dónde salían los "fantasmas".
Me habían avisado que los que tenemos asma no nos metiéramos en los túneles,pero ir hasta allí y no atravesar algún tramo me parecía una pena así que ,cuando llego el momento,del grupo que íbamos me metí la segunda para evitar atascos del tropel. Serán unos 10m' dijo el guía...
Bueno sólo puedo decir que en el primer segundo de entrar ya me arrepentí ,pero no había vuelta atrás.Si al que iba delante y a mí nos llegan a cronometrar el tiempo, seguro que batimos él record ,yo porque me estaba ahogando y el otro asustado por oírme respirar,si se llega a parar le paso por encima...
Fue ahí donde empecé a comprender a los vietnamitas,por lo menos en parte ,la otra parte llegaría más tarde al visitar el museo de guerra de Ho Chi Minh, aunque bien podía llamarse :El museo de los horrores
Este escalofriante múseo básicamente esta compuesto de imagenes que muestran las increibles deformaciones producidas por el llamado Gas Mostaza...trabajos como el de Franz Kazka que murio en esa guerra,fetos reales conservados en formol,en fin todos los ingredientes para salir con mal cuerpo de allí.
Aunque se podía ,sólo tomé la foto del bosque arrasado de arriba,sin ser morbosa me pareció bastante elocuente.