Por rápido que vayas el camino siempre te enseña,como en esta ocasión que conocimos a 4 ciclistas que hacían el camino con una cesta de plástico como portaequipajes y yo los llamaba los fruteros,las risas que
nos echamos de ellos...

Hasta que un día pinché y descubrí horrorizada que mi bomba
había desaparecido ,tuve que andar 2 km sin que pasara una sola
bici y que alegría cuando divisé a lo lejos unas cestas de plástico y
detrás claro...los fruteros!!!
Me tome esto como un castigo y estaba avergonzada cuando usé su bomba.
Contra todo pronostico entré a
Santiago con los
vasquitos
Mi entrada fue apoteósica:La rueda de atrás y las de recambio pinchadas,los radios torcidos,la suspensión emitiendo un lloriqueo.El último km lo tuve que hacer andando , con lo que me planté en la fachada de la catedral como una auténtica frikigrina...
Mi bici y yo misma necesitabamos una revisión ,así que lo de continuar
quedaba aplazado unos días.
Prometo la próxima hacerlo más despacio(y no cruzo los dedos)
o eso espero .