Bilbao-Pamplona,donde comenzaría nuestro peregrinaje a pie por
el camino de Santiago...con un final incierto.
Empezar ,empezamos contentas,con ritmo de caracol, bajo un plomizo sol y
sin perder las bonitas señales del camino que guían al rebaño
de caminar como autómatas siguiendo las concha-flecha amarillentas
aquí no se retiro alguna ya,porque no tenía forma de hacerlo...
Demasiado para el primer día .
Cuando por fin llegamos al primer albergue,exhibición de a ver quien
tiene más ampollas y las tiritas más cuquis.
aguantaron 3 días más,en total 4 días de andanzas por los pueblos Navarros
mochila a tus espaldas ,no puede ser bueno y sólo estaría compensado
con un paisaje espectacular, pero no era el caso.
que lo hice en bici .Miraba con envidia a los ciclistas que nos adelantaban,
una manera de hacer el camino mucho más dinámica y que desde
luego repetiré ,lo de andar lo veo muy lento
pueblos por los que pasa se vendrían abajo.
El cuarto día llegamos a Logroño,eso sí haciendo una pequeña trampa
de trayecto en bus ,para llegar a tiempo de las ricas tapas en la calle Laurel,
sin ningún tipo de remordimiento peregrino.