Nuestra mayor sorpresa en el país asiático fue descubrir lo majos que son
los chinos, han tenido durante todo nuestro recorrido muchos detalles,
a pesar de que la mayoría casi no habla inglés lo suplen con su voluntad
para ayudarte y nos hemos sentido muy a gusto con ellos.
Los hemos encontrado campechanos, sonrienentes y juguetones...
Hay que ver cómo les gusta disfrazarse de chinos imperiales.
Ellas son muy monas pero el genero masculino está un poco complicado
con mas de cinco años se echan a perder, sólo vi dos chinos
guapos en un mes en el país, no es una media muy alta.
La diferencia entre numero de habitantes hombres y mujeres es más
que evidente y según pronosticos para el 2020, 24 millones de
chinos se quedarán sin pareja(en el caso de que se empeñen que la
compañera sea china...y mujer claro)
Y volviendo a las visitas de Pekín, la Ciudad prohibida es una visita obligada.
Es el mayor conjunto de palacios del mundo y fue durante 500 años
capital del imperio chino, donde el pueblo llano tenía prohibida la entrada
bajo pena de muerte.
Hoy en día es posible entrar pagando tu correspondiente ticket de acceso...
Pero en ningún caso es tan emocionante como hubiera sido intentar colarse
por la noche en aquella época...con vigilantes y espadas afiladas.
Otro lugar cercano a la capital es la Gran Muralla. Elegimos la zona de
Mutuanyu por ser una zona menos visitada y de mayores desniveles,
sin duda acertamos, casi no había turistas y está rodeada de frondosos bosques
En unas 4 horas recorres éste tramo de muralla restaurada hasta llegar
a unas zonas donde la vegetación hace imposible avanzar pero resulta
también interesante sin el maquillaje de las zonas acondicionadas.
Parte de la muralla tiene fama de ser el mayor cementerio del mundo por
todos los trabajadores que murieron allí.
No sólo fue defensa contra el avance Mongol, también fue usada como
vía de comunicación,es suficientemente ancha para el paso de personas
y caballos,la famosa "Ruta de la seda" circuló por aquí...
Pekín fue también el lugar donde mejor comimos de China...
Por lo menos había para elegir, no como en otras ciudades
que terminas de arroz y sus derivados hasta las orejas.
Yo que soy fan de la comida asiática, ésta me ha decepcionado
un poco.
En total estuvimos 5 días en Pekín pero se hace corto, es muy
entretenido, se te pasa el tiempo visitando las zonas de barrios
antiguos llamados Hutongs. Quedan pocos, ya que el gobierno
destruyo gran parte de ellos, pero los que se conservan son
muy concurridos.
Y claro también hay muchísimos mercados , uno famoso es el
"Night Market", donde venden todo tipo de animalillos insertados
en pinchos y a la plancha...es que estos chinos se comen a Bob esponja
si lo pillan .A ese mercado no fuimos, ver tanto animal empalado
no es muy divertido.