Un lugar que hay que visitar si viajas a la costa oeste de EEUU es
Las Vegas, ya sé que es un lugar artificial y creado para que entres en un estado mental en el que te dejes la mayor cantidad de dinero en el menor tiempo posible.
Pero a pesar de esto antes de ir ya sabía que me iba a encantar. Me gusta mucho la naturaleza y los animales pero tengo mi lado friki-fiestero y en estos sitios me lo paso pipa.
La ciudad está viva 24h pero cuando llega la noche es el momento de su esplendor.
El exceso de luces, tamaño de hoteles, trajín de vehículos y personas es abrumador.
Pasear por la Boulevard avenue y reconocer los escenarios de películas como la de Ocean's Eleven en las fuentes del hotel Bellagio es una gozada.
La arquitectura de los Hoteles y casinos se basa en crear versiones de lugares como por ejemplo París, Venecia, Egipto ... todo ello sin reparar en gastos ni excesos, en muchos casos terminan estropeando la decoración con "el todo vale" para llamar más la atención como éste con medusas luminosas a modo de lámparas.
Los hoteles están preparados para pagarte el vuelo de regreso a casa si el montante de la perdida en sus casinos te ha dejado sin blanca, cosa que al parecer, ocurre con frecuencia.
En cualquier caso aunque no te juegues un duro en la ruleta puedes entrar en los casinos y hacer un poco el tonto con lo que te encuentres por allí...
Y hablando de hacer el tonto mejor no probar las populares bebidas que suelen servir en coquetos recipientes porque existe un antes y un después, lo prometo...las carga el diablo.
Sólo sé que después de tomarme esa especie de granizado terminamos en una sala de fiestas superpija donde lo más cañero que ponían era David Guetta, y allí que voy a pedirle al disk jockey que ponga algo de ACDC. La cara del amigo fue de poker, pero contra todo pronóstico...me la puso!!
Y la gente parece que se animó, si es que al final a todos nos gusta lo mismo :)))
Dicen que en los casinos añaden oxígeno al aire que respiramos para que nunca tengas sensación de fatiga y sigas dándole a las maquinitas, pero yo creo que también oxigenan las habitaciones y hasta puede que cubran el cielo con una cúpula que simula el cielo nocturno para confundirte del todo.
Lo cierto es que el sueño nunca aparece. Según llegábamos de fiesta empezaban a salir los corredores aprovechando el frescor mañanero, y como estaba tan despierta, pensando en que correr por Las Vegas tenía que tener su punto, me calcé las zapatillas y a la calle de nuevo...
Cuando consideré que ya había hecho el idiota suficiente para un sólo día, me fui por fin a dormir.
Pero no iba a terminar ahí la cosa...como los edredones de las habitaciones eran tan mullidos, me debí mimetizar con el colchón de tal forma que simulaba no haber nadie, así que empezaron a preocuparse de que no hubiera vuelto horas después de haber salido a correr. En fin que hay que dar la nota hasta durmiendo...
