La entrada en el Borneo malayo fue bastante decepcionante.
El evocador país con sus selvas vírgenes se ha visto reducido a una
interminable plantación de palmeras ,de las que extraen el famoso
aceite de palma,un negocio que ha convertido la jungla más antigua
del mundo en un monótono y aburrido paisaje...
La primera visita fue al parque nacional de Baku ,en el sur de Borneo.
Aunque el parque es muy bonito,la razón principal de ir hasta allí fue
la posibilidad de ver a los esquivos e insólitos ,monos proboscis...
la entrada al parque sólo se puede hacer en barco
Me costó encontrarlos ,pero por fin tuve uno al alcance de la cámara, qué bonito!!
Tienen tripa cervecera,piernas de corredor y un precioso pelo color canela con una personalísima nariz .
Cerca de esté parque se puede visitar un centro de recuperación de orangutanes , y claro no hay que dejar escapar la ocasión de verlos
No sentí tanto feeling como con los proboscis,creo que fue por la sensación de que no están del todo en libertad y no tuve que caminar horas para encontrarlos, en cualquier caso, impresiona verlos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario